
La angustia ante el ocaso de la civilización es aflicción reaccionaria. El demócrata no puede lamentar la desaparición de lo que ignora.
El reaccionario anhela convencer a las mayorías, el demócrata sobornarlas con la promesa de bienes ajenos.
El reaccionario inventó el diálogo al observar la desemejanza de los hombres y la variedad de sus propósitos. El demócrata practica el monólogo, porque la humanidad se expresa por su boca.
El reaccionario, hoy, es meramente un pasajero que naufraga con dignidad.
El fervor del culto que el demócrata rinde a la humanidad sólo es comparable a la frialdad con que irrespeta al individuo. El reaccionario desdeña al hombre, sin encontrar individuo que desprecie.
El reaccionario no se vuelve conservador sino en las épocas que guardan algo digno de ser conservado.

No es una restauración lo que el reaccionario anhela, sino un nuevo milagro.
Ser reaccionario no es creer en determinadas soluciones, sino tener un sentido agudo de la complejidad de los problemas.
El reaccionario no anhela la vana restauración del pasado, sino la improbable ruptura del futuro con este sórdido presente.
El reaccionario no argumenta contra el mundo moderno esperando vencerlo, sino para que los derechos del alma no prescriban.
Lo que el reaccionario dice nunca interesa a nadie. Ni cuando lo dice, porque parece absurdo; ni al cabo de unos años, porque parece obvio.
Salvo el reaccionario, hoy sólo encontramos candidatos a administradores de la sociedad moderna.
El reaccionario no aspira a que se retroceda, sino a que se cambie de rumbo. El pasado que admira no es meta sino ejemplificación de sus sueños.
Ser reaccionario es comprender que el hombre es un problema sin solución humana.
Los textos reaccionarios les perecen obsoletos a los contemporáneos y de una actualidad sorprendente a la posteridad.
La raíz del pensamiento reaccionario no es la desconfianza en la razón sino la desconfianza en la voluntad.
La objeción del reaccionario no se discute, se desdeña.
Nicolás Gómez Dávila - Escolios a un texto implícito. 2 vol. Instituto Colombiano de Cultura, Bogotá, 1977
Gostou? Então, baixe o texto completo do volume 1 aqui: http://angel-cautivo-en-el-tiempo.blogspot.com/2009/01/texto-completo-de-escolios-un-texto.html

Nenhum comentário:
Postar um comentário